Reemplazar a la red Tor es contraproducente, porque hasta que no surja una metodología novedosa y que la supere (cadenas de proxys y sistemas de encriptación), serían los mismos problemas. Y surgirían nuevas brechas de detección.
Esto de la privacidad y el anonimato es muy relativo. Siempre alguien sabe quién eres y lo que haces: el navegador, el antivirus, el propio sistema operativo, los ISP, las VPN´s, etc.
Recordemos que todo en internet se mueve a través de compañías, que de un modo u otro lucran con el usuario.
Todo es dinero, absolutamente todo.
Con Tor existe (en mi opinión) una ilusión; y es hacerle creer a los usuarios que son libres y absolutamente anónimos o sin identidad.
Esto lo desmiente la experiencia de la vida diaria, donde se ve como caen mercados, redes dedicadas a los más repugnantes oficios, terrorismo, etc. Ahora, no se sabe a ciencia cierta el cómo, pues son métodos y herramientas de elevados niveles, en los que se incluye hardware; pero lo que importan son los resultados, y de tanto en tanto, es noticia, las grandes redadas y caídas. Ya la interpol ha llegado al punto de ir a discutir a usuarios (de todo el mundo) que han encargado ataques de DDOS a nivel internacional.
Es mi argumento del porqué es una ilusión. Al que dan caza, por mucho que haga, de un modo u otro se rastrea. Pedazos de info aquí y allá, bugs, filtraciones, servicios, circunstancias, etc.
También habría que preguntarse: es conveniente el ser anónimo o privado para un usuario en sociedad. Digo como profesional, con sus relaciones interpersonales, etc. Porque si no existe, o no se puede corroborar el devenir de un individuo... entonces, en sociedad, funcionalmente se vería limitado, incitando a la desconfianza.
Yo pudiera ser un ejemplo a este argumento. De hecho, hubo una época que, como no existía, me obstaculizaba cierto progreso en áreas, sobre todo de negocios.