Es un tanto complicado, debido a que depende mucho de la nación en cuestión y a su sistema de leyes y las organizaciones gubernamentales.
En mi experiencia.
Un email, es prueba judicial, en tanto sea corroborado en autenticidad por un organismo pertinente, y en un proceso legal.
Por ejemplo, cualquier entidad gubernamental como los servicios de inteligencia, la policía, o un tribunal, y a través del respectivo departamento forense de informática, pueden establecer la investigación pertinente sobre un email (compañía propietaria, seguridad implementada en la cuenta, propietario y claves de accesos, dispositivos usados para acceder, IP´s de registro de la cuenta, y el propio email en cuestión en su estructura, etc.) para determinar información sobre un caso, como prueba.
Muchas veces avala la colaboración de la compañía propietaria del servicio, brindando y corroborando información, siempre que sea un pedido de entidades con autoridad de peso, ej. La Interpol, el FBI, la NSA, etc. O a pedido del propio propietario, que debe cumplir, con los designios de una autoridad, como pudiera ser un tribunal con juez a cargo. Esto saltaría las restricciones de protección a la privacidad de la compañía propietaria que ofrece el servicio.
También influyen los acuerdos de colaboración de la nación en cuestión, con las entidades internacionales, u otros gobiernos como pudiera ser el norteamericano.
Aunque, para vuelos judiciales, el email, como prueba es muy circunstancial, y debe de estar respaldado por otros elementos.
Pero a grandes rasgos, y resumiendo, es muy fácil probar la autenticidad de un email (tienen un sistema de seguridad referentes a la emisión/recepción), por parte de un forense informático, solo de acceder a la cuenta, y a los dispositivos huésped usados. Este debe estar dirigido y avalado por la autoridad pertinente interesada en el caso.