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Desarrollo web · Nivel inicial

WordPress desde cero: instalación, temas y mantenimiento

Instalarlo lleva cinco minutos y esa es la parte fácil. Lo que decide si el sitio sigue en pie dentro de dos años es la rutina de mantenimiento y el criterio con el que se eligen los complementos.

12 min de lectura▣ Actualizada el ◇ Por Underc0de
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WordPress es un gestor de contenidos de código abierto que permite publicar y administrar un sitio sin escribir código. Lo primero que hay que aclarar es la confusión entre WordPress.org, el software libre que instalás donde quieras y controlás por completo, y WordPress.com, un servicio comercial con planes que usa ese software. Los requisitos vigentes son PHP 8.3 o superior, MariaDB 10.11+ o MySQL 8.0+ y HTTPS «requerido en cada instalación». La instalación es la parte fácil; lo que decide si el sitio sigue en pie dentro de dos años son dos cosas: cuántos complementos tiene y con qué frecuencia se actualiza.

Ver índice de contenidos
  1. 01Qué es y qué resuelve
  2. 02.org o .com
  3. 03Los requisitos vigentes
  4. 04Anatomía de una instalación
  5. 05Temas
  6. 06Complementos: el criterio
  7. 07La rutina de mantenimiento
  8. 08Seguridad mínima
  9. 09Cuándo no usar WordPress
  10. 10Errores frecuentes
  11. 11Preguntas frecuentes
  12. 12Fuentes

Qué es y qué resuelve

Un gestor de contenidos separa el contenido de la presentación: los textos y las imágenes viven en una base de datos, el diseño vive en un tema, y una persona sin conocimientos técnicos puede publicar sin tocar HTML.

Eso es lo que resuelve WordPress, y lo hace tan bien que se volvió el gestor más usado de la web. Su ventaja real no es técnica sino de ecosistema: hay temas y complementos para casi cualquier necesidad, documentación en todos los idiomas y mucha gente que sabe usarlo.

Su desventaja viene del mismo lugar. Ser el más usado lo convierte en el objetivo más rentable para los barridos automáticos, y el ecosistema de complementos es a la vez su mejor función y su principal fuente de problemas.

.org o .com

Son dos cosas distintas con nombres casi idénticos, y elegir mal cuesta una migración:

Diferencias entre WordPress.org y WordPress.com
WordPress.orgWordPress.com
Qué esEl software libre, para instalar donde quierasUn servicio comercial que lo aloja por vos
AlojamientoLo contratás aparteIncluido en el plan
Complementos y temasCualquieraSolo desde cierto plan en adelante
Actualizaciones y respaldosTu responsabilidadDel proveedor
ControlTotal: es tu servidorEl que permita el plan

El criterio: si querés control y no te asusta mantenerlo, .org. Si preferís publicar y que otro se ocupe, .com o un alojamiento administrado. Esta guía trata el primer caso, que es el que exige decisiones.

Los requisitos vigentes

La página oficial de requisitos es breve y conviene leerla antes de contratar alojamiento, porque descarta proveedores:

§
Requisitos recomendados

PHP: «Versión 8.3 o superior.»

Base de datos: «MariaDB 10.11+ o MySQL 8.0+.»

HTTPS: «Requerido en cada instalación.»

Los dos primeros son los que hay que verificar antes de pagar: un proveedor que solo ofrece versiones viejas de PHP es un problema con fecha, porque las versiones sin soporte dejan de recibir parches de seguridad. El tercero hoy es gratis y automático en casi cualquier proveedor —ver SSL, TLS y certificados—, así que no hay excusa.

La instalación en sí suele resolverse con el instalador del panel de control. Si se hace a mano son cuatro pasos: crear la base de datos y su usuario, subir los archivos, completar el formulario de configuración y crear la cuenta administradora. En esa cuenta, dos decisiones que después cuesta cambiar: un nombre de usuario que no sea «admin» y una contraseña larga y única.

Anatomía de una instalación

Anatomía y mantenimiento de una instalación de WordPress. A la izquierda, la diferencia entre WordPress punto org, que es el software libre que se instala en un alojamiento propio y donde las actualizaciones y los respaldos son responsabilidad de uno, y WordPress punto com, que es un servicio comercial que lo aloja y se ocupa del mantenimiento a cambio de menos control. Al centro arriba, las cuatro piezas de una instalación: el núcleo, que son los archivos del propio WordPress y se actualiza entero; el tema, que define la presentación y del que conviene usar un tema hijo para que las modificaciones sobrevivan a las actualizaciones; los complementos, que agregan funciones y son a la vez la mayor ventaja y la principal fuente de problemas; y la base de datos junto con la carpeta de subidas, que es donde vive el contenido real y lo único verdaderamente irreemplazable. Se aclara que un respaldo completo necesita las dos cosas, base de datos y archivos, porque cualquiera de las dos por separado no permite reconstruir el sitio. Al centro abajo, los requisitos vigentes según la documentación oficial: PHP versión 8.3 o superior, MariaDB 10.11 o superior o MySQL 8.0 o superior, y HTTPS requerido en cada instalación. A la derecha, el criterio para elegir un complemento, con cinco preguntas: cuándo se actualizó por última vez, ya que más de un año sin cambios es señal de abandono; cuánta gente lo usa, porque más instalaciones significan más ojos y parches más rápidos; si declara compatibilidad con la versión actual; si el mismo trabajo se puede hacer sin él, porque un complemento para agregar tres líneas de código no compensa; y si al desinstalarlo deja el sitio funcionando o lo rompe. Y la regla de fondo: cada complemento es código de terceros que corre con permisos totales dentro del sitio, así que la cantidad instalada es una medida directa de la superficie de ataque. Al pie, la rutina de mantenimiento en cuatro pasos periódicos: respaldar antes de tocar nada, actualizar núcleo, temas y complementos, verificar que el sitio siga funcionando en las páginas críticas, y revisar y desinstalar lo que ya no se usa.
La base de datos y la carpeta de subidas son lo único irreemplazable. Todo lo demás se vuelve a descargar.

Cuatro piezas, y entender qué hace cada una es lo que permite diagnosticar cuando algo se rompe:

  1. El núcleoLos archivos de WordPress. Se actualiza entero y no se modifica nunca: cualquier cambio se pierde en la próxima actualización.
  2. El temaLa presentación. Se cambia sin perder el contenido.
  3. Los complementosLas funciones que se agregan. Acá está la mayor parte del riesgo.
  4. La base de datos y las subidasEl contenido real: entradas, páginas, configuración, imágenes. Lo único irreemplazable.

Esa última fila define qué es un respaldo válido: hacen falta las dos cosas, base de datos y archivos subidos. Con solo una de las dos no se reconstruye el sitio. El núcleo, los temas y los complementos se vuelven a descargar.

Temas

El tema define cómo se ve el sitio. Al elegirlo, dos criterios pesan más que el diseño:

  • Que se mantenga. Un tema sin actualizaciones recientes es un riesgo, igual que un complemento abandonado.
  • Que no traiga funcionalidad. Muchos temas comerciales incluyen tipos de contenido y campos propios. Si algún día cambiás de tema, ese contenido desaparece. La funcionalidad va en complementos; el tema solo debería ocuparse de la presentación.

Y una regla que evita perder trabajo: no editar el tema directamente. Para modificarlo se usa un tema hijo, que hereda todo del original y solo contiene tus cambios. Sin eso, la próxima actualización del tema borra las modificaciones.

Complementos: el criterio

Acá se decide la salud del sitio a mediano plazo, y la clave está en una idea incómoda: un complemento es código de terceros que corre con permisos totales dentro de tu sitio. Puede leer y escribir la base de datos entera, incluidas las cuentas de usuario. Instalar quince es aceptar código de quince equipos que no conocés.

Cinco preguntas antes de instalar cualquiera:

  • ¿Cuándo se actualizó por última vez? Más de un año sin cambios es señal de abandono. Está en el directorio oficial.
  • ¿Cuánta gente lo usa? Más instalaciones significan más ojos encima y parches más rápidos.
  • ¿Declara compatibilidad con la versión actual? Si dice que fue probado con una versión de hace tres años, ya sabés.
  • ¿Puedo resolverlo sin complemento? Para agregar tres líneas de código no hace falta uno.
  • ¿Qué pasa si lo desinstalo? Algunos dejan el contenido inutilizable. Conviene saberlo antes.

Los que casi siempre valen la pena son pocos: uno de respaldos, uno de seguridad, uno de caché si el alojamiento no la trae, uno de posicionamiento y uno de formularios. Con eso está cubierto casi todo lo que un sitio común necesita.

La rutina de mantenimiento

Un sitio sin mantenimiento no se queda quieto: se degrada. La rutina completa son cuatro pasos y no lleva más de quince minutos:

  1. Respaldar antes de tocar nadaBase de datos y archivos. Este paso es el que convierte un problema en un susto.
  2. ActualizarNúcleo, temas y complementos. Las de seguridad, apenas salen.
  3. VerificarEntrar al sitio y probar lo crítico: la portada, el formulario de contacto, el proceso de compra si lo hay.
  4. LimpiarDesinstalar —no solo desactivar— lo que ya no se usa. Un complemento desactivado sigue siendo código en el servidor.

Sobre las actualizaciones automáticas: las de seguridad del núcleo conviene dejarlas activadas siempre, porque el riesgo de no aplicarlas es mayor que el de una incompatibilidad. Para las de complementos, en un sitio del que dependen ingresos, es preferible aplicarlas a mano después de un respaldo.

El punto cuatro merece énfasis: desactivar no es desinstalar. Los archivos siguen en el servidor y una vulnerabilidad en un complemento desactivado puede seguir siendo explotable.

Seguridad mínima

Conviene entender cómo son los ataques reales: casi nunca hay alguien que elige tu sitio. Hay barridos automáticos que prueban vulnerabilidades conocidas en millones de direcciones. El blog de Underc0de documentó una campaña que comprometió más de 3.500 sitios exactamente así.

La consecuencia es alentadora: como no sos un objetivo elegido, alcanza con no ser el más fácil. Ocho medidas cubren casi todo:

  • Actualizar. Es la medida más efectiva, por lejos.
  • Nada de usuario «admin». Es el nombre que prueban primero.
  • Doble factor en las cuentas administradoras.
  • Limitar los intentos de acceso. Frena la prueba masiva de contraseñas.
  • Menos cuentas y menos permisos. Quien solo publica no necesita ser administrador.
  • Desactivar el editor de archivos del panel. Con una línea en la configuración. Si roban una cuenta, evita que suban código desde el navegador.
  • HTTPS obligatorio con redirección.
  • Respaldos fuera del servidor y probados alguna vez.

Cuándo no usar WordPress

Es una herramienta muy buena para lo que hace, y se usa seguido para lo que no:

Casos donde conviene otra solución en lugar de WordPress
Si el sitio es…ConvienePor qué
Una landing o un portfolio que casi no cambiaSitio estáticoMás rápido, gratis de alojar y sin nada que mantener
Documentación técnica versionadaGenerador estáticoEl contenido vive en el repositorio, junto al código
Una aplicación con lógica propiaDesarrollo a medidaForzarlo como aplicación termina en una maraña de complementos
Un blog con mucho contenido y edición frecuenteWordPressEs exactamente para lo que fue hecho
Un sitio que otra persona va a administrarWordPressEl panel es conocido y hay gente que sabe usarlo

El último caso pesa más de lo que parece. Si el sitio lo va a mantener alguien sin perfil técnico, un gestor conocido vale más que una solución técnicamente más elegante que nadie sepa tocar.

Errores frecuentes

  • Instalar complementos sin criterio. Cada uno es código de terceros con permisos totales.
  • Dejar el usuario «admin». Es el primero que prueban.
  • Editar el tema sin usar un tema hijo. La próxima actualización borra los cambios.
  • Elegir un tema que trae funcionalidad. Cambiar de tema se lleva el contenido.
  • Postergar las actualizaciones «para no romper nada». Un sitio desactualizado se rompe solo, pero de otra manera.
  • Desactivar en lugar de desinstalar. Los archivos siguen ahí y siguen siendo explotables.
  • Respaldar solo la base de datos. Sin la carpeta de subidas no se recupera nada visual.
  • Usarlo para un sitio que no cambia nunca. Un sitio estático sería más rápido y más seguro.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre WordPress.org y WordPress.com?

WordPress.org es el software libre: lo instalás en el alojamiento que quieras, tenés control total y las actualizaciones, los respaldos y la seguridad quedan a tu cargo. WordPress.com es un servicio comercial que aloja ese mismo software y se ocupa del mantenimiento, a cambio de menos libertad, con restricciones sobre qué complementos y temas se pueden usar según el plan. El criterio para elegir es simple: si querés control y podés mantenerlo, la versión instalable; si preferís publicar y que otro se ocupe, el servicio alojado.

¿Qué requisitos tiene WordPress hoy?

La documentación oficial recomienda PHP en versión 8.3 o superior y como base de datos MariaDB 10.11 o superior, o MySQL 8.0 o superior. Además declara que HTTPS es requerido en cada instalación. Los dos primeros conviene verificarlos antes de contratar alojamiento, porque descartan proveedores: uno que solo ofrezca versiones viejas de PHP es un problema con fecha, ya que las versiones sin soporte dejan de recibir parches de seguridad. El tercero hoy es gratis y automático en casi cualquier proveedor.

¿Cuántos complementos son demasiados?

No hay un número, pero sí un criterio: cada complemento es código de terceros que corre con permisos totales dentro del sitio y puede leer y escribir toda la base de datos. La cantidad instalada es una medida directa de la superficie de ataque y del trabajo de mantenimiento. Antes de instalar uno conviene preguntarse cuándo se actualizó por última vez, cuánta gente lo usa, si declara compatibilidad con la versión actual, si el mismo trabajo se puede hacer sin él y qué pasa con el contenido si algún día se desinstala.

¿Qué hay que respaldar exactamente?

Dos cosas, y hacen falta las dos: la base de datos, donde viven las entradas, las páginas, los comentarios y la configuración, y la carpeta de subidas, donde están las imágenes y los archivos cargados. Eso es lo único verdaderamente irreemplazable; el núcleo, los temas y los complementos se vuelven a descargar. Un respaldo que tenga solo la base de datos deja un sitio sin imágenes, y uno que tenga solo los archivos deja un sitio sin contenido. Y conviene guardarlos fuera del mismo servidor.

¿Por qué se hackean tantos sitios de WordPress?

Por su popularidad y por el ecosistema de complementos, no porque el software sea inseguro en sí. Al ser el gestor más usado, es el objetivo más rentable para los barridos automáticos que prueban vulnerabilidades conocidas en millones de direcciones. La buena noticia es que casi nunca hay alguien que elija tu sitio en particular: como el ataque es automático y masivo, alcanza con no ser el blanco más fácil. Actualizar, no usar el usuario «admin», poner doble factor y limitar los intentos de acceso cubre la enorme mayoría de los casos.

¿Conviene WordPress para cualquier sitio?

No. Para una landing o un portfolio que casi no cambian, un sitio estático es más rápido, más seguro, más barato y no tiene nada que mantener. Para documentación técnica versionada, un generador estático mantiene el contenido junto al código. Y para una aplicación con lógica propia, forzarlo termina en una maraña de complementos difícil de sostener. WordPress brilla en lo que fue hecho: sitios con contenido que se edita seguido, y sobre todo aquellos que va a administrar alguien sin perfil técnico.

Fuentes

Documentación oficial y material de la comunidad consultados para esta guía. Fecha de consulta: 27 de julio de 2026.

Aportes de la comunidad Underc0de

  1. Underc0de, blog. Campaña global de cryptojacking: más de 3.500 sitios web comprometidos, 21 de julio de 2025. El destino habitual de una instalación desatendida.
  2. Underc0de, foro. Sección Programación web. Consultas de la comunidad sobre gestores de contenido y desarrollo de sitios.

Documentación oficial

  1. WordPress. Requirements. Las versiones recomendadas de PHP y base de datos y la exigencia de HTTPS, citadas textualmente.
  2. WordPress. Documentation. Manual oficial de instalación, configuración y administración.
  3. WordPress. Hardening WordPress. Recomendaciones oficiales de endurecimiento.
  4. WordPress. Directorio de complementos. Donde figuran las fechas de actualización y la compatibilidad declarada.