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Redes · Nivel inicial

Armado de cable de red: guía práctica del cable Ethernet

Armar un cable de red es una habilidad de media hora que ahorra plata y disgustos. El secreto no está en la fuerza de la pinza sino en respetar el orden de los colores: ahí se juega si el cable anda o no.

11 min de lectura▣ Actualizada el ◇ Por Underc0de
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Armar un cable de red Ethernet es ordenar ocho hilos de colores en una secuencia estándar, meterlos en un conector RJ45 y prensarlo con una pinza crimpadora. El orden de colores más usado es el estándar T568B, y respetarlo en los dos extremos es lo que hace que el cable funcione. Para casi todo se usa el mismo orden en ambas puntas —un cable recto—, porque los equipos modernos se adaptan solos; el cable cruzado, con otro orden en un extremo, hoy casi no hace falta. La categoría del cable define su velocidad máxima: Cat 5e alcanza gigabit y sirve para la mayoría de los hogares, Cat 6 y superiores para más velocidad o tramos largos. Y el paso que nadie debe saltear: probar el cable con un comprobador antes de instalarlo, porque un error de armado es invisible hasta que algo no anda.

Ver índice de contenidos
  1. 01Por qué armar un cable
  2. 02Las categorías de cable
  3. 03El orden de colores
  4. 04Armarlo paso a paso
  5. 05Probarlo antes de instalar
  6. 06Recto o cruzado
  7. 07Errores frecuentes
  8. 08Preguntas frecuentes
  9. 09Fuentes

Por qué armar un cable

Se pueden comprar cables ya hechos, pero armarlos uno mismo tiene ventajas reales: hacés el cable del largo exacto que necesitás —ni corto ni con dos metros sobrando enrollados—, sale más barato si necesitás varios, y podés pasar el cable por lugares estrechos antes de ponerle el conector, algo imposible con uno prearmado. Es, además, la habilidad que vuelve a alguien autónomo con su propia red.

Las herramientas son pocas y baratas: cable del tipo adecuado, conectores RJ45, una pinza crimpadora (que corta, pela y prensa) y, muy recomendable, un comprobador de cables. Con eso alcanza para armar todos los cables de una casa.

Las categorías de cable

La categoría indica hasta qué velocidad y frecuencia está certificado el cable. No hace falta memorizarlas todas; basta saber cuál elegir:

Categorías de cable de red
CategoríaVelocidad típicaCuándo usarla
Cat 5eHasta 1 GbpsLa mayoría de los hogares. Suficiente y económica
Cat 6Hasta 1 Gbps, 10 Gbps en tramos cortosInstalaciones nuevas, algo de margen a futuro
Cat 6a10 Gbps en tramos largosRedes rápidas, oficinas, tiradas largas
Cat 7 / Cat 8Muy altaEntornos profesionales específicos

La recomendación práctica: para una casa, Cat 5e o Cat 6 resuelven todo. Cat 6 da un poco de margen a futuro por muy poca diferencia de precio, así que en instalaciones nuevas suele ser la elección. Comprar Cat 7 u 8 para un uso doméstico normal es gastar de más en algo que no vas a aprovechar, porque el cuello de botella estará en otro lado.

El orden de colores

El orden de colores del estándar T568B para armar un cable de red y por qué importa. El cable Ethernet tiene ocho hilos, agrupados en cuatro pares trenzados, cada uno con un color: naranja, verde, azul y marrón, y cada par tiene un hilo de color sólido y otro con franjas blancas del mismo color. El estándar T568B define el orden exacto en que esos ocho hilos deben entrar en el conector, mirándolo con la lengüeta hacia abajo y de izquierda a derecha: blanco-naranja, naranja, blanco-verde, azul, blanco-azul, verde, blanco-marrón, marrón. En el centro, la regla que resume todo: para un cable recto, que es el que se usa en casi todos los casos, ese mismo orden T568B va en los dos extremos del cable, idéntico en ambas puntas. A la derecha, por qué el orden importa tanto: los pares están trenzados a propósito para cancelar interferencias, y respetar qué hilo va en qué posición es lo que mantiene cada par junto y funcionando; un orden equivocado puede hacer que el cable no funcione en absoluto, o peor, que funcione a baja velocidad de forma intermitente, que es el problema más difícil de diagnosticar. Al pie, la advertencia práctica: el error más común no es de fuerza al prensar sino de secuencia de colores, así que antes de crimpar conviene verificar dos veces que los ocho hilos estén en el orden correcto y bien al fondo del conector.
El estándar T568B en ambos extremos para un cable recto. El error habitual es de secuencia, no de fuerza.

El cable tiene ocho hilos en cuatro pares trenzados (naranja, verde, azul y marrón, cada par con un hilo sólido y otro con franja blanca). El estándar T568B define el orden exacto en que entran al conector, mirándolo con la lengüeta hacia abajo, de izquierda a derecha:

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Orden T568B (de izquierda a derecha, lengüeta hacia abajo):

  1. Blanco-naranja
  2. Naranja
  3. Blanco-verde
  4. Azul
  5. Blanco-azul
  6. Verde
  7. Blanco-marrón
  8. Marrón

Para un cable RECTO: este mismo orden en los DOS extremos.

Existe también el estándar T568A, que intercambia el par naranja con el verde. Los dos son válidos; lo único que importa es ser consistente. Para no equivocarse, la recomendación es elegir T568B —el más común— y usarlo siempre. Los pares están trenzados a propósito para cancelar interferencias, y respetar qué hilo va en qué posición es lo que mantiene esa protección.

Armarlo paso a paso

  1. Pelar la cubierta exteriorUnos dos centímetros, con cuidado de no cortar los hilos internos. La pinza suele tener una cuchilla para esto.
  2. Destrenzar y ordenar los hilosSeparar los ocho hilos y acomodarlos en el orden T568B, aplanándolos entre los dedos.
  3. Cortar parejoCon los hilos en orden, un corte recto que los deje todos del mismo largo, suficiente para llegar al fondo del conector.
  4. Insertar en el conectorEmpujar los ocho hilos hasta el fondo del RJ45, sin que se desordenen. Se ven las puntas por la parte transparente del conector.
  5. Verificar el orden y crimparAntes de prensar, mirar dos veces que el orden sea correcto y los hilos lleguen al fondo. Recién entonces, apretar la pinza con firmeza.
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El punto donde se gana o se pierde

Los dos detalles que arruinan un cable: que un hilo no llegue al fondo del conector (no hace contacto) y que la cubierta exterior no quede prensada dentro del conector (el cable se afloja con el uso y falla intermitentemente). Verificar ambas cosas antes de crimpar cuesta cinco segundos y evita rehacer el trabajo.

Probarlo antes de instalar

Este paso no es opcional, y es el que más gente saltea. Un comprobador de cables —un aparato barato con dos partes— verifica que los ocho hilos hagan contacto y en el orden correcto: enciende una luz por cada hilo, en secuencia. Si una luz no enciende o lo hace fuera de orden, el cable tiene un problema.

¿Por qué importa tanto? Porque un cable mal armado puede fallar de la peor manera posible: no del todo. Funciona a baja velocidad, o anda bien un rato y después se corta, o falla solo cuando se mueve. Ese tipo de fallo intermitente es de los más difíciles de diagnosticar en una red, y se evita con treinta segundos de comprobador antes de dejar el cable en la pared. Probar en el momento del armado, cuando todavía tenés la pinza en la mano, es infinitamente más fácil que descubrir el problema después.

Recto o cruzado

Es la duda clásica, y hoy tiene una respuesta simple. Un cable recto tiene el mismo orden de colores en las dos puntas; un cable cruzado usa T568B en un extremo y T568A en el otro.

  • Recto: para casi todo. Conectar una computadora al router, el router a un switch, cualquier dispositivo a la red. Es el que vas a armar el 99 % de las veces.
  • Cruzado: casi nunca. Antes se usaba para conectar dos equipos del mismo tipo directamente entre sí, por ejemplo dos computadoras sin switch de por medio.

Por qué el cruzado quedó obsoleto

Los equipos modernos tienen una función —auto MDI-X— que detecta y adapta la conexión automáticamente, sin importar qué cable uses. Por eso hoy un cable recto funciona incluso donde antes hacía falta uno cruzado. Salvo con equipos muy antiguos, podés olvidarte del cruzado y armar siempre rectos.

Errores frecuentes

  • Equivocar el orden de colores. Es la causa número uno de cables que no andan. Verificar dos veces antes de crimpar.
  • No llevar los hilos al fondo del conector. Si no tocan el contacto, ese hilo no funciona.
  • No prensar la cubierta exterior. El cable se afloja con el uso y falla de forma intermitente.
  • Saltear la prueba con el comprobador. Un fallo intermitente es mucho peor de diagnosticar que de prevenir.
  • Usar categorías distintas en la misma tirada. El tramo más lento manda; no sirve de nada un extremo Cat 6 con un latiguillo Cat 5.
  • Comprar Cat 7 u 8 para casa. Es gastar de más en algo que el resto de la red no aprovecha.
  • Armar un cruzado «por las dudas». Los equipos modernos se adaptan solos; casi nunca hace falta.

Preguntas frecuentes

¿Qué categoría de cable necesito para mi casa?

Para la enorme mayoría de los hogares, Cat 5e o Cat 6 resuelven todo. Cat 5e alcanza velocidad gigabit, que es más de lo que ofrece la mayoría de los planes de internet domésticos, así que es suficiente y económica. Cat 6 cuesta un poco más pero da algo de margen a futuro y mejor comportamiento en tramos largos, por lo que en instalaciones nuevas suele ser la elección más sensata. Las categorías superiores, como Cat 7 y Cat 8, están pensadas para entornos profesionales con necesidades de velocidad muy altas, y comprarlas para un uso doméstico normal es pagar de más por una capacidad que el resto de la red —el router, el plan, los dispositivos— no va a poder aprovechar.

¿Cuál es el orden de colores correcto?

El estándar más usado es el T568B, y su orden, mirando el conector con la lengüeta hacia abajo y de izquierda a derecha, es: blanco-naranja, naranja, blanco-verde, azul, blanco-azul, verde, blanco-marrón, marrón. Existe también el estándar T568A, que intercambia el par naranja con el verde; los dos son válidos y funcionan igual de bien. Lo único que realmente importa es ser consistente: para un cable recto, que es el de uso general, hay que poner exactamente el mismo orden en los dos extremos. La recomendación práctica para no equivocarse nunca es elegir el T568B, que es el más común, y usarlo siempre en todos los cables que armes.

¿Necesito un cable recto o uno cruzado?

Casi con seguridad, uno recto. El cable recto lleva el mismo orden de colores en ambas puntas y sirve para prácticamente todas las conexiones habituales: computadora al router, router a un switch, cualquier dispositivo a la red. El cable cruzado, que usa un orden distinto en cada extremo, se usaba antiguamente para conectar directamente dos equipos del mismo tipo, como dos computadoras sin un switch en el medio. Hoy quedó obsoleto porque los equipos modernos incorporan una función que detecta y adapta la conexión automáticamente, sin importar el tipo de cable. Así que, salvo que trabajes con equipos muy antiguos, podés olvidarte del cruzado y armar siempre cables rectos.

¿Por qué mi cable armado no funciona?

La causa más frecuente, por lejos, es un error en el orden de colores: basta que dos hilos estén intercambiados para que el cable no funcione o lo haga mal. Las otras dos causas habituales son que algún hilo no haya llegado hasta el fondo del conector, con lo que no hace contacto, y que la cubierta exterior no haya quedado prensada dentro del conector, lo que hace que el cable se afloje con el uso y falle de forma intermitente. Justamente por esto es tan importante probar el cable con un comprobador antes de instalarlo: el aparato enciende una luz por cada hilo en secuencia, y si alguna no enciende o aparece fuera de orden, señala exactamente dónde está el problema.

¿Es difícil armar un cable de red?

No, es una habilidad que se aprende en una tarde y se domina con unos pocos cables. El proceso es sencillo: pelar la cubierta, ordenar los ocho hilos según el estándar, cortarlos parejos, insertarlos hasta el fondo del conector y prensar con la pinza. La única parte que requiere atención es el orden de colores, que es donde se juega si el cable anda o no, y por eso conviene verificarlo dos veces antes de prensar. Las herramientas son pocas y baratas: cable, conectores, una pinza crimpadora y, muy recomendable, un comprobador. Con la práctica, armar un cable lleva pocos minutos, y la autonomía que da para resolver la propia red vale de sobra el aprendizaje.

¿Puedo reutilizar un conector si me equivoqué?

No, los conectores RJ45 son de un solo uso. Al prensarlos con la pinza, unos contactos metálicos se clavan en los hilos de forma permanente y el conector queda deformado, así que no se puede abrir para corregir un error ni volver a usar. Si te equivocaste en el orden o el cable no pasa la prueba, hay que cortar ese extremo y poner un conector nuevo. Por eso conviene comprar los conectores de a varios, ya que al principio es normal desperdiciar algunos mientras se toma la mano, y también por eso vale tanto la costumbre de verificar el orden dos veces antes de prensar: cada error cuesta un conector y un pedacito de cable.

Fuentes

Documentación oficial y material de la comunidad consultados para esta guía. Fecha de consulta: 28 de julio de 2026.

Aportes de la comunidad Underc0de

  1. Underc0de, foro. Sección Redes. Consultas de la comunidad sobre cableado estructurado, categorías y armado de cables.
  2. Underc0de, foro. Sección Hardware. Herramientas, materiales y componentes físicos.

Documentación oficial

  1. IEEE. 802.3 Ethernet. El estándar que define las velocidades y el medio físico de las redes cableadas.
  2. TIA. TIA-568 Cabling Standards. Los estándares de cableado que definen el orden de colores T568A y T568B.
  3. Cloudflare. What is Ethernet?. Material didáctico sobre la tecnología de red por cable.